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viernes, 29 de mayo de 2015

Aunque no fuera - José Pivín

Hola, cómo están? Hoy les comparto una poesía de José Pivín, espero les guste.

Aunque no fuera
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Aunque no fuera de día

ni de tarde

ni de noche

no sería ni tarde

ni más tarde

que la noche


aunque te fueras más lejos

y no volvieras

sería un atardecer de cafés y medialunas

un pájaro amarillo limonado

una sonrisa de colegiala amanecida

un desearte ver en cada flor

en cada calle en cada loma.


ya marzo inunda de primavera este invierno

que va al muere desde el vamos

y aunque las flores son más rojas y más verdes

más azules y más tenues

ya es posible broncearse

en las playas de EILAT.


a pesar de que te escapas

en cada barca

a pesar de que huyes

en cada avión que despega

estás tan unida a esta tierra

como el tapón de corcho a una botella de merlot.


(C) JOSE PIVIN –

HAIFA, ISRAEL


Si quieres leer más sobre José Pivin, visita su perfil en Facebook: https://www.facebook.com/jose.pivin

martes, 3 de junio de 2014

Luis Artigue - ORFANATO DE BAC KAM





Agua del Río Rojo, hija
mía en cuyas lágrimas hay una gravedad maravillosa;
niña de rostro fulgurante igual que algo sin mancha,
y manos diminutas como las del crepúsculo,
y ojos con potestad de ídolo de la tribu
de los cuales parten dos incipientes
tirabuzones de luz:
procedes de un cielo muy remoto
que
ha hecho de la austeridad
algo tremendamente seductor,
pero tu desnudez originaria no demarca sino nuestros límites.

Hija del Río Rojo:
hay un coqueteo muy refinado y abstracto en tu forma de sonreírle a la suerte
cuando nos miras,
pero ten presente mientras concelebras
la vigencia del instante
que tan pernicioso resultan el recuerdo como el olvido cuando son absolutos.

Tú, sofisticada invitación a la embriaguez prudente,
puente,
niña en cuyos pies, como en los poemas, se concentra
el poder de lo pequeño,
empieza a comprender que la adversidad bien se parece
a sobrevolar una tormenta
–tiene algo de peligroso
pero
es iluminadora-
y así podrás, ya sí, mantener la cabeza alta para afilar el llanto…

En efecto hoy que bajo el cielo de curri del verano te veo llorar por vez primera,
conmovido,
te lo digo como quien se desnuda bajo la luna toda
para escuchar así el auténtico grito ronco de su corazón:
recuerda
siempre
que te debes a ti misma,
si no el consuelo, sí la dignidad.


Visita el sitio oficial de Luis Artigue: www.luisartigue.es

sábado, 27 de abril de 2013

Wisława Szymborska



 "Niño geopolítico contemplando el nacimiento del hombre nuevo"
obra del pintor Salvador Dalí

Fin y principio

Después de cada guerra
alguien tiene que limpiar.
No se van a ordenar solas las cosas,
digo yo.

Alguien debe echar los escombros
a la cuneta
para que puedan pasar
los carros llenos de cadáveres.

Alguien debe meterse
entre el barro, las cenizas,
los muelles de los sofás,
las astillas de cristal
y los trapos sangrientos.

Alguien tiene que arrastrar una viga
para apuntalar un muro,
alguien poner un vidrio en la ventana
y la puerta en sus goznes.

Eso de fotogénico tiene poco
y requiere años.
Todas las cámaras se han ido ya
a otra guerra.

A reconstruir puentes
y estaciones de nuevo.
Las mangas quedarán hechas jirones
de tanto arremangarse.

Alguien con la escoba en las manos
recordará todavía cómo fue.
Alguien escuchará
asintiendo con la cabeza en su sitio.
Pero a su alrededor
empezará a haber algunos
a quienes les aburra.

Todavía habrá quien a veces
encuentre entre hierbajos
argumentos mordidos por la herrumbre,
y los lleve al montón de la basura.

Aquellos que sabían
de qué iba aquí la cosa
tendrán que dejar su lugar
a los que saben poco.
Y menos que poco.
E incluso prácticamente nada.

En la hierba que cubra
causas y consecuencias
seguro que habrá alguien tumbado,
con una espiga entre los dientes,
mirando las nubes.


De "Fin y principio" 1993       
Versión de Abel A. Murcia



                Descubrimiento
Creo en el gran descubrimiento.
Creo en el hombre que hará el descubrimiento.
Creo en el terror del hombre que hará el descubrimiento.

Creo en la palidez de su rostro,
la náusea, el sudor frío en su labio.

Creo en la quema de las notas,
quema hasta las cenizas,
quema hasta la última.

Creo en la dispersión de los números,
su dispersión sin remordimiento.

Creo en la rapidez del hombre,
la precisión de sus movimientos,
su libre albedrío irreprimido.

Creo en la destrucción de las tablillas,
el vertido de los líquidos,
la extinción del rayo.

Afirmo que todo funcionará
y que no será demasiado tarde,
y que las cosas se develarán en ausencia de testigos.
Nadie lo averiguará, no me cabe duda,
ni esposa ni muralla,
ni siquiera un pájaro, porque bien puede cantar.

Creo en la mano detenida,
creo en la carrera arruinada,
creo en la labor perdida de muchos años.
Creo en el secreto llevado a la tumba.

Para mí estas palabras se remontan por encima de las reglas.
No buscan apoyo en ejemplos de ninguna clase.
Mi fe es fuerte, ciega y sin ningún fundamento.



La realidad exige...

La realidad exige
que lo digamos bien claro:
la vida sigue su curso.
Sucede así en Cannas y en Borodinó,
en los llanos de Kosovo y en Guernica.

Hay una gasolinera
en una pequeña plaza de Jericó,
hay bancos recién pintados
cerca de Bila Hora.
Las cartas van y vienen
entre Pearl Harbor y Hastings,
pasa un camión de muebles
bajo la mirada del león de Queronea
y solo un frente atmosférico amenaza
los florecientes jardines cercanos a Verdún.

Hay tanto de Todo
que lo que hay de Nada queda muy bien cubierto.
De los yates de Accio
llega la música
y en la cubierta, al sol, bailan las parejas.

Pasan siempre tantas cosas
Que seguro tienen que pasar en todas partes.
Donde hay piedra sobre piedra
hay un carro de helados
cercado por los niños.

Donde estaba Hiroshima
de nuevo está Hiroshima
y se siguen produciendo
objetos de uso cotidiano.

No le faltan encantos a este hermoso mundo
ni tampoco amaneceres
para los que merece la pena despertar.

En los campos de Macejowice
La hierba es verde,
y en la hierba, como pasa en la hierba,
la escarcha, transparente.

Quizá no haya un lugar que no haya sido un campo de batalla,
los aún recordados,
los hoy ya olvidados,
bosques de cedros y bosques de abedules,
nieves y arenas, pantanos irisados
y barrancos de negro fracaso
donde en caso de urgencia
satisfacemos ahora nuestras necesidades.

Qué moraleja sale de todo esto: parece que ninguna.
Lo que de verdad sale es la sangre que seca rápida
y siempre algunos ríos, algunas nubes.

En esos desfiladeros trágicos
el viento se lleva los sombreros,
y es inevitable:
la imagen nos da risa.


De "Fin y principio" 1993
Versión de Abel Murcia


Biografía

La escritora y poeta polaca nació en Prowent, localidad que fue absorbida por Bnin, la que a su vez hoy forma parte de Kórnik, cerca de la ciudad de Poznań. Su familia se trasladó en 1931 a Cracovia, cuando ella tenía 8 años, y a partir de entonces esta va a ser su ciudad donde cursará sus estudios y vivirá hasta su muerte.

Después de terminar la educación secundaria, trabajó en los ferrocarriles y, más tarde, ingresó en la Universidad Jagellónica a la carrera de Lengua y Literatura Polaca y Sociología, que no concluyó por problemas económicos.

En sus años universitarios comenzó a publicar poesía en periódicos y revistas (su primer poema publicado fue Busco la palabra, aparecido en el suplemento literario del diario Dziennik Polski en marzo de 1945), en una de las cuales trabajó como secretaria e ilustradora. En Vida Literaria, revista en la que entró en 1953, tuvo una columna de crítica (1968-1981). Su primer poemario apareció en 1952 (debería haber publicado su primer libro en 1949, pero no pasó la censura). Más tarde, repudiaría de sus dos primeros libros publicados, por estar demasiado apegados al realismo socialista.

Fue miembro del comunista Partido Obrero Unificado Polaco, del que con el tiempo se iría distanciando hasta adoptar una postura crítica (en 1957 ya comienza a tener contacto con disidentes, entabla amistad con Jerzy Giedroyc y colabora en su revista Kultura que se publica en París).

Traductora de obras literarias del francés, perteneció a la Unión de Escritores y la Asociación de Escritores, y obtuvo numerosos honores y premios, entre los que destaca el Premio Nobel de Literatura 1996.

Se la emparenta, geográfica, generacionalmente y por calidad, a escritores como Herbert o Milosz, a quien admiró desde muy joven.
 
Fuente:http://es.wikipedia.org/wiki/Wis%C5%82awa_Szymborskahttp://es.wikipedia.org/wiki/Wis%C5%82awa_Szymborska

miércoles, 24 de abril de 2013

Alicia Saliva















Jorge Luis Borges









el canto espera


se sabe poco lejos de las arpas


que cuelgan sus cuerdas


en ramas de árboles extraños





y la lengua de los sauces


de sus lágrimas


verdes y largas como caricias en el río


hoy dejan que el aire escuche


sólo el roce del viento en el agua





manos tejedoras


mezclaban la canción de sus hilos


-va bien ese rojo estridente sobre la piel apagada-


con tonos soleados


de las cuerdas de las arpas





ahora


en una vera donde la noche trae


oscuro silencio de luces





enmudecieron las agujas





no se oye ni un choque de metales


en el vasto número de los mundos


/que el canto esperan





(De Las veredas del agua)

















poniéndose detrás, a los pies de él,


comenzó a llorar…


Lc. 7, 36





¿Ves a esta mujer? 



no sabe de largos mares ni desiertos


hundimientos, atracos, bonanzas


que trajeron perfumes y frascos de alabastro





ella sólo recibe la abundancia





sus cabellos descuidados


negros como el olor amargo de su vida


enmarañada entre mis pies





sus cabellos que no terminan


tanto deseo


apenas mojado


entre lágrimas y perfumes  





ese amor aroma


oferente


¿dónde tuvo crianza, quién pudo nutrirlo?


si lleva siempre la piel vieja y sucia como humareda


ajena el alma y el cuerpo al placer del agua





¿La ves?





cómo no verla


si se entrecierran las ventanas porque huele y grita cuando pasa


sólo el viento se le queda


enredándose un poco con el polvo, el frasco, los cabellos, las sandalias





ella no imagina


no sabe dónde algo le arde








para derramar su deseo fresco


de humedecer la carne y el aire amados





que oliera a nardo y el bálsamo le entrara en el alma 





¿Pero no ves a esta mujer?





no,


no viste nada de lo que ella viera





callada como las costas


trae perfumes, collares, cabellos





habla la lengua del infinito





una gota fragante mezclada en su cuello


atraviesa la mata de pelo con que frota el suelo


se escapa del charco de pies y de lágrimas


y no se evapora





ni siquiera entre estos versos

viernes, 19 de abril de 2013

Alberto de Jesús Goicouria

"AMALGAMA DE LA FUGACIDAD"


1.

EL FERVOR POR LA BELLEZA COMO UN TRABAJO INDIVIDUAL PERO NO SOLITARIO



 ¿Por qué las ilusiones se desgastan
y no el sigiloso paso de los días?

A modo de respuesta

los sonidos de mi cuarto vacío

me susurran que la raíz nace

       y se aferra a la oscuridad

–a lo que no vemos con los ojos abiertos como perlas-.



Y agradecemos y celebramos el fruto,

las ramas que crujen;

           resignamos las hojas que caen,

    festejamos los brotes,

descansamos a la sombra,

     pero la negrura de la tierra seca

        no muta, no cesa, no se fatiga,

     no

     necesita

     de adulaciones líquidas.



Cuando buscamos la raíz de lo que somos desaparece

    pues impera en la transparencia de lo desconocido

con movimientos de mimo,

con cinismo de sauce llorón.



Asombro y torpeza de niño en la pulpa de la identidad…



¿Cómo no detenerse cuando el espectáculo comienza?

    ¿Cómo no correr, como no salir en busca del autor o del principio

luego de degustar de la maravilla del vivir así,

con esa  euforia que estremece

mientras el viento todo lo rodea?



Congruencia de centros,

                     disposición del espacio

para mezclar y conjugarse ágilmente con el tiempo,

     ante    la     lentitud    de    la    ceguera,     

ante

la mudez de silencio.



Disposición de la inmensidad,

       corazón

   instintivamente expectante

mientras el show del ser      se origina más allá de la vista,

como el pensamiento,

más allá de las palabras.



Humanidad de cepa misteriosa…



La penumbra nos abrió el alma

   y, sin embargo, ¿caminamos hacia la luz?



Al menos surte efecto la existencia del poema

que nos ayuda a vislumbrar nuestro yo como

si lo que somos y lo que quisiéramos ser estuvieran atrapados

y saludándose en orillas diferentes del río de la vida.

Hola, lado mío.

***




pero la palabra salva ciertas distancias…


     La palabra ve la muerte que aún no existe,
         sufre esa muerte,
            es esa muerte.
   
   Y siente la vida,
         es esa vida,
           se desgrana
        y se reconstruye.

La palabra me ahonda en el vacío
     y me abre al mundo,
     me conecta con el mundo;
     la palabra,
a veces,
es el mundo.

La palabra nace,
       hay palabras que son capaces de sondear nuestro universo prelingüístico,
     y porque lo sé
         yo recuerdo
no pocas historias con un eco…
  
Palabras que salvan vidas,
      que construyen puentes,
   que anuncian y llevan muerte como moneda de cambio…

 palabras que no nombramos,
        palabras que no hemos olvidado porque no conocemos,
             palabras, palabras que nos componen
     que nos visten, que nos arropan, que nos enseñan a hablar,
          palabras que cayo,
                  palabras que son sentencia,
      que son la última palabra,
palabras que son después de muerto y
    muerto es una palabra.
     

Construimos el olvido…
          
                                    palabra a palabra

Construimos grandes catedrales…

                                    palabra a palabra

Encendemos el fuego
                sofocamos el alma
      para esa vaga carencia que se queda y no se va
hasta hacer latir el corazón
          como una hebra de árbol al viento…

La palabra es esperanza…
     la última sonrisa que calla un muerto. 

***



todavía se espera el tiempo;

todavía

no sueño que ha venido Borges a arrancarme los ojos para ponérselos en su cara sabia…

No hay tiniebla más grande

que el dolor de la culpa irreparable,

ojos mortales que sentencian sin piedad,

con manos que mecen la bondad y la belleza

como quien intenta apagar un leño consumiéndose por el fuego desde dentro.



La paz sabe de tristezas,

           conoce la tortura de construir torres

y que estas se caigan como un corazón en el aire,

    como almas que se elevan y se precipitan en las primeras gotas de la tormenta.



Sin embargo,

          el limbo está tan cerca,

      todo está tan cerca que

  ya no importa el camino,

         ya no importan las huellas,

   ya no existen mapas…

   porque siempre es demasiado temprano,

todo sucede después, cuando cae todo,

    porque ahora nada pasa,

     porque ahora todo espera,

       nosotros,

                 la hora,

                             el tiempo…

     y el llanto que escuchamos en soledad

        es una melodía que no atendemos

           al no poder soportar el silencio.
 

 


Amalgama de la fugacidad es mi primer poema editado y forma parte de la " Cuadernos y Palabras", Colección LuzAzul que Organiza y dirige Oscar A. Agú. Así mismo, aprovecho la ocasión para agradecerle a Oscar el permitirme subir el poemario a la Editorial Virtual Bubok. 

El link del poemario es: http://www.bubok.com.ar/libros/193827/Amalgama-de-la-Fugacidad